UEFA Club Barcelona

 

La UEFA no sanciona al Barcelona. Ni el teatro ni el posible racismo de Busquets merecen castigo según el órgano europeoBusquets finalmente no es sancionado por la UEFA por racismo. La frase “mono, mono” tapándose la boca no merece ese castigo: se interpreta que los especialistas en lectura de labios no aciertan al atribuir esas palabras al jugador del Barcelona, y se aceptan sus alegaciones. Según la UEFA, la frase exacta fue “mucho morro”. En mi opinión, taparse la boca para decir esa inocente frase no tiene mucho sentido, pero libre es la UEFA para interpretar lo que desee.

Vaya por delante que de madridista tengo tanto como de culé, es decir, NADA. Por tanto en los clásicos me importaba poco quién ganara, siempre que lo hiciera con deportividad y buen fútbol.

También vale la pena decir que el madridismo (o para ser más justo, la prensa madridista) siempre se ha burlado del Valencia y su entorno por quejarse de los árbitros. El término “llorones” era el usado cada vez que el Valencia, con total justicia, protestaba por los atracos arbitrales (pese a los cuales afortunadamente contamos con algún que otro título que no hubo forma de arrebatarnos).

Pero lo que ha ocurrido esta temporada con el Barcelona en Europa no tiene mucho sentido: el fair play no ha primado y los errores arbitrales siempre han favorecido al mismo equipo. El teatro y los indicios de racismo, fueron pasados por alto. Y eso, incluso para un aficionado neutral, clama al cielo.

La noticia de hoy no es la que más me preocupa. Sinceramente, lo que más me harta es que algunos jugadores sean expertos en fingir: eso sí es lamentable. Así que puedo aceptar que Busquets juegue la final de Wembley, es justo. Pero el teatro de los jugadores del Barcelona debió ser castigado, para que nadie piense que la UEFA forma parte del nombre de ese club, como ocurre en el título de esta entrada.